La Corporación de Abastos de Bogotá (Corabastos) es una de las centrales más importantes del país; diariamente circulan en promedio más 12.000 toneladas de productos agropecuarios, entre 11.000 y 13.000 vehículos y más de 80.000

Estas cifras representan que Corabastos tiene más población por kilómetro cuadrado que municipios como Chía o Mosquera (según datos del DANE). Es una ciudadela vibrante y compleja.

Desde un punto de vista de la logística y movilidad, se encuentra que Corabastos ha mejorado años tras año: La circulación de vehículos, la muy buena infraestructura vial, la toma de información de precios de referencia de los productos agropecuarios, la percepción de seguridad y los servicios financieros son algunos puntos a favor de la central.

Sobre la logística vale la pena resaltar que la Corporación tiene un proceso muy complejo pero controlado de actividades de cargue/descargue de productos, de almacenamiento y distribución de productos agropecuarios, pero al mismo tiempo tiene un proceso de formación de precios que debería compensar mejor los costos de los productores agropecuarios. Este fenómeno de formación de precios no es un aspecto exclusivo de Corabastos, sino de la mayor parte de centrales de abastecimiento del país. De otra parte, el sistema de información con su Boletín Diario de Precios permite tomar datos de referencia para mejorar este aspecto que es necesario resaltar positivamente.

Desde el punto de vista de la movilidad, esta ciudadela presenta varios aspectos muy positivos. El desplazamiento de las personas es seguro, la señalización es adecuada y la infraestructura se encuentra en un estado  excelente. La malla vial, por ejemplo, ha sido construida con los más altos estándares y el mantenimiento es riguroso lo que ha permitido conservarse en excelente estado, a pesar de las más de 10.000 toneladas y 11.000 vehículos diarios que en promedio circulan la malla vial. Como se mencionaba al principio, esta central de abastos tiene un tamaño similar (por población y extensión) a varios municipios del país, pero a diferencia de muchos de ellos el estado de la infraestructura vial es ejemplar. La pavimentación en concreto no ha presentado fisuras o daños protuberantes por el tráfico pesado, solo compararlo con el tráfico similar en peso (como el de Transmilenio) permite afirmar que esta infraestructura debería ser referencia para la ingeniería del país por el cumplimiento de los estándares en la construcción y mantenimiento.

Cuando se mira a ojos de hoy el desplazamiento de las personas y se le compara con la experiencia de visitar Corabastos hace dos décadas el avance es significativo. La señalización y la percepción de seguridad para peatones permiten disminuir los riesgos de accidentes viales e inseguridad. Infraestructuras modernas con altos estándares de calidad; porterías peatonales, vehiculares, malla vial en excelentes condiciones, espacio público renovado, zonas verdes y expresiones artísticas (mosaicos) que invitan al arte y la cultura.

La Corporación fijó como objetivo estratégico convertirse en una central eficiente, competitiva, moderna, segura, creciente y rentable. Afortunadamente existen indicios que están caminado hacia allá. Valdría la pena tomar un plan piloto donde todos contribuyan y todos se beneficien.

Por supuesto, que existen aspectos a mejorar. El manejo de los lixiviados es un ejemplo de ello. Todos saben que estas substancias son perjudiciales para la salud humana y deterioran la infraestructura al permearse en los pisos y calles de Corabastos. Esta clase de substancias son producto del mal manejo de los desechos orgánicos incorporándose como un riesgo que debe controlarse no al final, sino desde la fuente o desde el origen, es decir, desde los productores primarios y en las bodegas podría empezar a disminuir la cantidad enorme de residuos orgánicos que se generan, y no so-lamente atacar la mala práctica de algunos bodegueros de botar los desechos orgánicos por fuera de los sitios destinados para ello. Afortunadamente también existen indicios que se está trabajando sobre este tema.

Así mismo hay oportunidades que pueden explotarse, por ejemplo, Corabastos como muy pocas centrales de abastos en el país tiene, mucho que contar en sus prácticas logísticas y de movilidad. La experiencia en realizar buenas obras de infraestructura vial sería un buen ejemplo para construir la red para el transporte masivo.

Esta central de abastos es un laboratorio vivo que debe ser visitado más frecuentemente por las universidades. Una oportunidad muy atractiva es resaltar la experiencia de ir a comprar a Corabastos y a las plazas de mercado. La experiencia de negociación de productos y precios es cada vez más valorada por turistas, la insinuación de convertir a Corabastos como una experiencia turística y gastronómica (como en muchos países) es atractiva y podría ser otra línea de negocios.

Es propósito de todos contribuir a que Corabastos siga siendo referente para muchas centrales de abastos del país.

José Stalin Rojas Amaya

José Stalin Rojas Amaya

Director Observatorio de Logística, Movilidad y Territorio (OLMT) CID/Universidad Nacional de Colombia